No puedo obligar a nadie a quererme, mucho menos a quedarse…
EFR (via solo-un-beso-tuyo)
No puedo obligar a nadie a quererme, mucho menos a quedarse…
Y así terminó la historia. Sin la palabra fin, sólo con tres puntos suspensivos. Los de la rabia, la paciencia y la indiferencia.
Llenamos nuestros vacíos con personas para no sentir el frío de la soledad.
Sé que lamentarse a estas alturas no servirá de nada, pero quiero que sepas que me dolió mucho arrancarte de mi vida.
Cuando alguien le empiece a poner muchos “peros”, aléjese, esa persona no está interesada en usted. Usted vale mucho y se merece una persona que lo quiera, lo respete y que, sobre todo, le saque tiempo.
Hoy es uno de esos días en los que prefieres no saber nada de nadie, sentarte debajo de un árbol, escuchar música, tomar fuerzas y volver.
¿Acaso yo le debo algo al karma? Creía que esta vez estaría a mi favor.
Y cuando todo en tu vida es un maldito desastre, organizate a ti, vivete a ti, siéntete a ti, no al mundo.
La sinfonía del alma.
Tienes que morir unas cuantas veces antes de que realmente puedas vivir.